Historias reales · Cirugía maxilofacial
María Isabel: una historia que comenzó a los 11 años.
Una mordida que no encajaba, una etapa difícil en el colegio y un tratamiento pensado para acompañarla mientras crecía.


01 · Cuando todo comenzó
No se trataba solamente de sus dientes.
María Isabel llegó a Vibart a los 11 años. Su mandíbula había crecido más de lo habitual y se desviaba hacia la derecha. Por eso, sus dientes no mordían correctamente y el aspecto de su rostro también se veía afectado.
Ya habían buscado ayuda en otras clínicas. Además, según cuenta su especialista, estaba pasando por momentos difíciles en el colegio a causa de las burlas sobre su apariencia.
Su tratamiento debía atender la mordida y el crecimiento de sus maxilares, pero también tener presente a la persona que estaba viviendo esa situación.


02 · El primer paso
Hacer espacio para sus dientes, sin extraer premolares.
Antes de la cirugía, María Isabel tenía otro problema: no había suficiente espacio para que sus caninos superiores salieran y se acomodaran bien.
El equipo utilizó un aparato especializado para llevar los molares hacia atrás y recuperar ese espacio.
Después de nueve meses se habían recuperado entre 7 y 8 milímetros. Gracias a ello, los caninos pudieron hacer erupción y continuar su alineación sin extraer los premolares permanentes.
03 · Una decisión para su edad
La cirugía llegó cuando María Isabel estuvo preparada.
Cerca de cumplir los 14 años, ya se había avanzado lo suficiente con la ortodoncia para dar el siguiente paso.
Con estudios e imágenes digitales, el equipo planeó cómo corregir la posición de sus maxilares. Durante la cirugía se adelantó el maxilar superior y se llevó la mandíbula hacia atrás para mejorar su relación.
Como todavía estaba creciendo, los especialistas también tomaron medidas para reducir el riesgo de que el crecimiento posterior afectara la corrección.
Todo se planificó pensando en su situación particular, no en una solución igual para todos.


¿Quieres saber cómo se planeó esta cirugía?
El equipo realizó una planificación virtual sobre estudios de tomografía con herramientas especializadas. El tratamiento incluyó una osteotomía Le Fort I para avanzar el maxilar superior, osteotomías sagitales para retroceder la mandíbula y una condilectomía alta intracapsular bilateral. Estas decisiones pertenecen exclusivamente a las necesidades de este caso; no todos los pacientes requieren los mismos procedimientos.


04 · El acompañamiento
El tratamiento no terminó en el quirófano.
Después de la operación llegó una parte igual de importante: terminar de acomodar sus dientes y ajustar la mordida.
La doctora Ángela Sierra, ortodoncista de Vibart, acompañó esta etapa junto con el equipo de cirugía maxilofacial. Cuando terminó la ortodoncia, María Isabel recibió retenedores para ayudar a conservar el resultado.
Fue un proceso de varias etapas, con controles y decisiones tomadas a medida que avanzaba.
En algunos pacientes, corregir la posición de los maxilares y alinear los dientes son partes de un mismo tratamiento. La valoración permite entender qué necesita cada persona y en qué orden.
05 · Los años también cuentan la historia
Una evolución que podemos seguir en el tiempo.
Estas son fotografías del mismo caso, tomadas durante distintas etapas del tratamiento y su seguimiento. No son simulaciones ni recreaciones.









Los registros corresponden a distintas edades y condiciones fotográficas. Son imágenes clínicas auténticas; los resultados de cada persona pueden ser diferentes.
06 · María Isabel, hoy
Su historia siguió mucho más allá de la consulta.
María Isabel creció, terminó sus estudios universitarios y hoy trabaja. El doctor Carlos cuenta que está contenta con su tratamiento y que la evolución observada durante los controles ha sido satisfactoria.
Sus fotografías de seguimiento, tomadas hasta los 22,6 años, permiten ver cómo evolucionaron su rostro y su mordida después de la cirugía y la ortodoncia.
Para nosotros, lo más importante es acompañar a las personas y tomar decisiones cuidadosas en cada etapa de su vida.

Estamos para escucharte
¿Te preocupa tu mordida o la forma en que han crecido tus maxilares?
No todos los casos necesitan cirugía y no existe un único tratamiento para todos. El primer paso es entender qué está ocurriendo y cuáles son tus opciones.
Conversemos sobre tu caso